Moeve refuerza su apuesta por la movilidad eléctrica incorporando el software de gestión de Zunder a su red de cargadores ultrarrápidos en España y Portugal. El acuerdo no se centra en instalar nuevos puntos, sino en mejorar algo clave para cualquier conductor de coche eléctrico: que el cargador esté disponible, funcione correctamente y permita completar la recarga sin incidencias.
La plataforma SaaS de Zunder actúa como un centro de control para la red de Moeve. Permite monitorizar en tiempo real el estado de los cargadores, detectar fallos, gestionar incidencias, controlar la facturación y generar reportes operativos. Esto resulta especialmente importante en una red donde pueden aparecer problemas tan variados como caídas del sistema de pago, falta de potencia, averías técnicas o incluso robos de cable.
Moeve cuenta actualmente con 282 puntos o plazas de recarga ultrarrápida distribuidos en unas 150 estaciones de servicio de España y Portugal. La compañía trabaja con cargadores de más de 150 kW, capaces de recuperar buena parte de la batería en unos 10 o 20 minutos, dependiendo del modelo de coche. Además, apuesta por estaciones ubicadas en zonas de alta movilidad, junto a autovías, carreteras y grandes avenidas, con recintos seguros, iluminados y servicios adicionales para el conductor.
El objetivo de Moeve es alcanzar los 2.000 puntos de recarga antes de final de década y multiplicar por cinco la energía suministrada a través de su red este año. Para lograrlo no basta con desplegar más infraestructura: también necesita aumentar la disponibilidad real de los cargadores y reducir los tiempos de inactividad. En una red ultrarrápida, cada punto fuera de servicio perjudica al usuario y reduce la rentabilidad del negocio.
Para Zunder, el acuerdo consolida su papel como proveedor tecnológico dentro de la movilidad eléctrica. Aunque muchos usuarios conocen a la empresa palentina por su propia red de recarga, su software ya da servicio a miles de puntos en Europa, tanto propios como de terceros. La colaboración con Moeve confirma una tendencia cada vez más clara: la recarga eléctrica no depende solo de la potencia del cargador, sino también del software que garantiza que el servicio sea fiable, cómodo y predecible.