Durante buena parte de 2025, el relato sobre Tesla en Europa fue el de una marca que había perdido parte de su impulso. La competencia crecía, el Model Y ya no parecía tan imbatible y la imagen pública de Elon Musk empezó a pesar más de lo habitual sobre la percepción de la marca. Sin embargo, los últimos datos europeos muestran una recuperación clara. En abril de 2026, las matriculaciones de Tesla en Europa crecieron un 46,5% interanual, hasta las 10.654 unidades, mientras que en la Unión Europea el avance fue todavía mayor, con una subida superior al 67% y 9.169 vehículos registrados.
La recuperación es real, pero conviene leerla con contexto. Tesla venía de un 2025 muy débil en Europa, por lo que parte del crecimiento actual se explica por una base comparativa baja. Además, el mercado europeo en su conjunto también está mejorando: en abril, las matriculaciones totales de automóviles crecieron un 7%, impulsadas especialmente por los vehículos electrificados, que ya representaron más de dos tercios del mercado europeo en sentido amplio, incluyendo eléctricos, híbridos enchufables e híbridos convencionales.
El problema para Tesla es que ya no crece sola. BYD avanzó todavía más rápido en abril, con un aumento del 114,5% y 27.008 unidades registradas en Europa, más del doble que Tesla en ese mes. Eso sí, la comparación tiene matices, porque BYD vende tanto eléctricos puros como híbridos enchufables, mientras que Tesla solo comercializa eléctricos. Aun así, el dato muestra un cambio importante: el mercado europeo del coche eléctrico ya no gira únicamente alrededor de Tesla, y los fabricantes chinos están entrando con gamas mucho más amplias y precios muy agresivos.
El problema para Tesla es que ya no crece sola. BYD avanzó todavía más rápido en abril, con un aumento del 114,5% y 27.008 unidades registradas en Europa, más del doble que Tesla en ese mes. Eso sí, la comparación tiene matices, porque BYD vende tanto eléctricos puros como híbridos enchufables, mientras que Tesla solo comercializa eléctricos. Aun así, el dato muestra un cambio importante: el mercado europeo del coche eléctrico ya no gira únicamente alrededor de Tesla, y los fabricantes chinos están entrando con gamas mucho más amplias y precios muy agresivos.
Visto mes a mes, el comportamiento de Tesla en España queda así: enero, 456 unidades; febrero, 1.595; marzo, 2.477; abril, 301. El acumulado de los cuatro primeros meses se sitúa en torno a 4.829 vehículos, pero con una concentración muy fuerte en marzo. Esto sugiere que en España Tesla sí ha tenido momentos de clara recuperación, especialmente en el cierre del primer trimestre, pero todavía no puede hablarse de una tendencia estable si abril vuelve a marcar un retroceso tan pronunciado.
Tesla no está fuera de juego en Europa, ni mucho menos. Los datos de abril muestran que ha vuelto a crecer y que el daño a su imagen de marca no era necesariamente irreversible. Pero el escenario ha cambiado: ahora tiene que competir en un mercado más maduro, con más marcas, más carrocerías, más rangos de precio y más alternativas chinas. En España, la recuperación existe, pero todavía parece frágil. Para consolidarla, Tesla probablemente necesitará algo más que el tirón habitual del Model Y y el Model 3: necesita ampliar gama (un model 2 ya no se ve como algo imposible a medio plazo) y responder a una Europa que ya no espera a que Tesla marque sola el ritmo del coche eléctrico.