Renault España ha dado un paso clave para asegurar el futuro industrial de sus plantas en Palencia y Valladolid. La dirección de la compañía y las organizaciones sindicales UGT, CCOO y SCP han alcanzado un preacuerdo sobre el contenido del nuevo convenio colectivo, tras once reuniones y una negociación en la que también ha participado el Ministerio de Industria y Turismo. El pacto queda ahora pendiente de ratificación en las asambleas sindicales, pero su importancia va mucho más allá del ámbito laboral: podría marcar un antes y un después en la electrificación de Renault en España.
El punto más relevante del preacuerdo es que acerca la adjudicación de cinco nuevos modelos a las fábricas españolas del grupo. Además, supondría la llegada a Palencia de la nueva plataforma eléctrica RGEV Medium 2.0, presentada dentro del plan estratégico futuREady. Esta plataforma es descrita por Renault como una de las más modernas e innovadoras del grupo y permitiría fabricar vehículos eléctricos en España por primera vez desde que la marca inició su actividad industrial en nuestro país hace 75 años.
La operación tendría un impacto directo sobre el empleo y la actividad industrial. Según Renault España, el acuerdo permitiría asegurar más de 6.000 empleos directos en los próximos años, además de reforzar toda la cadena de valor asociada a sus plantas. Para Palencia, el salto sería especialmente significativo, ya que pasaría a formar parte del núcleo de producción eléctrica del grupo. Valladolid, por su parte, también vería reforzado su futuro industrial dentro del nuevo ciclo de modelos.
Desde Renault España se presenta este pacto como un momento histórico. Reyes Torres, directora de Recursos Humanos de Renault Group España, ha destacado que la compañía reafirma su apuesta por el conocimiento y la capacidad de los equipos de Valladolid y Palencia, tras una trayectoria de más de 19 millones de vehículos producidos y más de 30 modelos fabricados en España. La adjudicación de cinco nuevos modelos y de una plataforma eléctrica de última generación consolidaría a las plantas españolas como piezas estratégicas en la transformación industrial del grupo.
Para la industria española del automóvil, la noticia tiene una lectura clara: la electrificación ya no es solo una cuestión de ventas o de infraestructura de carga, sino también de producción, empleo y competitividad industrial. Si el preacuerdo se ratifica y las adjudicaciones se materializan, España sumará un nuevo proyecto de gran relevancia en la fabricación de vehículos eléctricos, en un momento en el que las marcas europeas necesitan adaptar sus fábricas al nuevo escenario tecnológico. Palencia y Valladolid podrían pasar así de ser dos centros históricos de Renault a convertirse en protagonistas de su próxima etapa eléctrica.
Fuente: Renault