Audi volverá a utilizar una de las denominaciones más recordadas de su historia reciente. El A2, aquel compacto adelantado a su tiempo por su construcción ligera, su aerodinámica y su enfoque urbano, regresará convertido en un vehículo 100% eléctrico. El nuevo modelo se llamará Audi A2 e-tron y su presentación mundial está prevista para otoño de 2026, dentro de una ofensiva de producto con la que la marca quiere reforzar tanto la parte alta de su gama como el acceso al mundo eléctrico premium.
El proyecto ya ha dejado atrás la fase de simples bocetos. Los primeros prototipos camuflados están completando pruebas de resistencia en condiciones extremas, especialmente en el norte de Suecia, donde Audi está evaluando el comportamiento del coche sobre nieve, hielo y temperaturas muy por debajo de cero. En este escenario, los ingenieros están afinando la respuesta del motor eléctrico, el chasis, los sistemas de frenado y, sobre todo, la gestión térmica de la batería, uno de los puntos críticos en cualquier eléctrico destinado a funcionar con garantías durante todo el año.
El nuevo A2 e-tron tendrá un papel estratégico dentro de Audi. La marca quiere ofrecer un eléctrico compacto, eficiente y más accesible, pero sin renunciar al posicionamiento premium que define a la compañía. Su precio todavía no ha sido confirmado oficialmente, aunque las primeras estimaciones lo sitúan en torno a los 35.000 euros. Con esta cifra, Audi intentaría abrir la puerta a nuevos clientes que buscan un coche eléctrico urbano, tecnológico y de calidad, pero que no necesitan el tamaño ni el precio de los SUV eléctricos más grandes de la marca.
Audi también está trabajando intensamente en la aerodinámica del modelo. En el túnel de viento de Ingolstadt, la marca está optimizando la línea del techo y la silueta del coche con simulaciones de viento de hasta 300 km/h. El objetivo no es solo reducir el consumo energético y mejorar la autonomía, sino también minimizar los ruidos aerodinámicos a alta velocidad. Esa combinación entre eficiencia y refinamiento será clave para que el A2 e-tron pueda diferenciarse dentro del segmento de los eléctricos compactos premium.
Otro punto importante será su producción. Audi ha confirmado que el nuevo A2 e-tron se fabricará en Ingolstadt, la sede histórica de la marca en Alemania. La decisión tiene un valor industrial evidente, ya que refuerza la transformación eléctrica de las plantas europeas de Audi y asegura carga de trabajo para una nueva familia de modelos eléctricos.
Con el A2 e-tron Audi no solo recupera un nombre histórico, sino que intenta reinterpretarlo para una nueva generación de conductores urbanos que buscan eficiencia, tecnología y un tamaño más compacto.