BMW no quiere abandonar el segmento compacto, aunque muchos fabricantes estén desplazando sus esfuerzos hacia SUV y modelos de mayor margen. La próxima generación del Serie 1 llegará en 2028 y seguirá siendo uno de los pilares de la marca, especialmente en países europeos donde este formato de coche todavía tiene especial relevancia. La gran novedad será la incorporación de una versión eléctrica, previsiblemente denominada BMW i1, que convivirá con variantes de combustión e híbridas dentro de una misma familia comercial.
El futuro i1 no será simplemente una adaptación eléctrica del Serie 1 actual. Según la información disponible, utilizará una plataforma específica para eléctricos, la Gen6, mientras que las versiones de combustión seguirán recurriendo a la arquitectura UKL2 del modelo actual. Esto hará que ambas variantes tengan personalidades técnicas diferentes: el eléctrico tendrá una estructura de enfoque trasero, mientras que el Serie 1 térmico continuará partiendo de una base de tracción delantera. En la práctica, esto permitirá a BMW ofrecer un compacto eléctrico con un planteamiento más dinámico y más cercano a la tradición de la marca.
En cuanto a prestaciones, se espera que el i1 eléctrico utilice un único motor trasero en sus versiones estándar más potentes, con una potencia máxima de 322 bhp, unos 326 CV. La plataforma también puede configurarse con dos motores, lo que abriría la puerta a una futura versión más prestacional con distintivo M. En ese caso, se habla de una potencia cercana a 463 bhp, equivalente a unos 469 CV, aunque esa posibilidad queda planteada como una opción futura y no como una variante confirmada. La autonomía tampoco debería alcanzar las cifras del futuro i3, ya que el compacto usará una batería más pequeña por sus propias dimensiones.
El diseño seguirá siendo el de un compacto de cinco puertas, al menos como punto de partida, frente a rivales que podrían adoptar una silueta más cercana a un pequeño monovolumen. BMW aplicará el lenguaje Neue Klasse, visto primero en el iX3 y el i3, pero sin convertir al i1 en una simple copia reducida de otros modelos. La marca insiste en que cada coche tendrá su propio carácter, diferenciándose por parrilla, proporciones, silueta y tratamiento de superficies. Además, la flexibilidad de la plataforma eléctrica deja abierta la posibilidad de una carrocería de tres puertas, aunque solo para la variante eléctrica.
El interior también cambiará de forma importante. El nuevo Serie 1 heredará la filosofía de habitáculo de la Neue Klasse, con una pantalla central inclinada de aproximadamente 17 pulgadas y el sistema Panoramic iDrive en lugar de un cuadro de instrumentos convencional. BMW quiere que las últimas tecnologías, incluidos los sistemas ADAS y sus nuevos módulos de inteligencia artificial, estén disponibles con independencia de la mecánica elegida. Esa será precisamente una de las claves del próximo Serie 1: permitir que el comprador elija entre combustión, híbrido o eléctrico, pero sin quedarse fuera de la nueva generación tecnológica de la marca.