El mercado austríaco dejó en abril una fotografía muy llamativa: de los 27.509 turismos nuevos matriculados, el 26% fueron eléctricos puros, por encima del 23% de gasolina y muy lejos queda el 10% del diésel. El mayor bloque correspondió a los híbridos convencionales, con un 30%, mientras los híbridos enchufables alcanzaron el 11%. Según Statistik Austria, el mercado de turismos creció un 10,7% en abril y acumuló 104.744 unidades entre enero y abril de 2026, un 15,3% más que en el mismo periodo del año anterior.
España también cerró abril en positivo, aunque con una estructura muy diferente. Según ANFAC, las matriculaciones de turismos crecieron un 8,4%, hasta las 106.862 unidades, y los turismos electrificados, eléctricos puros e híbridos enchufables, alcanzaron 22.758 unidades, el 21,3% del mercado. Es una mejora relevante, pero todavía deja al eléctrico puro lejos de la posición que ya ocupa en Austria. El propio informe de matriculaciones de ANFAC, Faconauto y Ganvam, elaborado a partir de datos de la DGT, subraya que abril volvió a superar las 100.000 unidades y que el mercado mantiene una evolución positiva, aunque con cierta cautela en la actividad comercial de los concesionarios.
La diferencia de fondo está en el ritmo y en el tipo de electrificación. Austria presenta un mercado donde el eléctrico puro ya compite de tú a tú con las tecnologías tradicionales, mientras España avanza, pero apoyada sobre todo en una combinación de híbridos, híbridos enchufables y eléctricos puros. Para que España se acerque al patrón austríaco no bastará con que suban las matriculaciones electrificadas en conjunto: será necesario que el eléctrico puro gane más peso propio, con mejores precios, más puntos de recarga fiables y una percepción de uso diario menos condicionada por la autonomía o la disponibilidad de cargadores.