Geely, el segundo mayor fabricante chino de automóviles por detrás de BYD, habría comprado parte de la fábrica de Ford en Almussafes, Valencia, según adelantó La Tribuna de Automoción y recogió Reuters. La operación afectaría a la zona conocida como Body 3, una parte de las instalaciones valencianas que llevaba tiempo sin actividad y donde en el pasado se ensamblaron modelos importantes para la planta como el Ford Mondeo, el Galaxy o el S-Max. Ford, por su parte, ha evitado confirmar la noticia y la ha calificado como especulación.
El objetivo de Geely sería utilizar esta parte de Almussafes para fabricar un modelo propio destinado al mercado europeo. Algunas informaciones apuntan al Geely EX2 como posible candidato, aunque este extremo no está confirmado oficialmente. Además, también se estaría estudiando la posibilidad de que la marca china produzca un vehículo para Ford utilizando una base técnica compartida, lo que convertiría a la planta valenciana en un punto de encuentro industrial entre el fabricante estadounidense y uno de los grandes grupos chinos del automóvil.
La operación tendría sentido para ambas partes. Para Geely, fabricar en España le permitiría esquivar los elevados aranceles europeos que afectan a los vehículos eléctricos importados desde China y acercar su producción al cliente europeo. Para Ford, supondría dar uso a una parte de Almussafes que lleva años infrautilizada y aliviar la falta de carga de trabajo de una factoría que ha perdido volumen de forma muy acusada. Desde 2024, Almussafes produce únicamente el Ford Kuga, después de la salida de modelos como el Mondeo o la Transit.
La situación de la planta valenciana explica por qué este acuerdo puede ser tan relevante. Según los datos citados por la prensa especializada, Almussafes fabricó en 2025 unas 98.500 unidades, un 17,6% menos que el año anterior, pese a contar con una capacidad aproximada de 400.000 vehículos al año. Ese nivel de actividad convierte cualquier nuevo proyecto industrial en una noticia especialmente importante para el futuro de la fábrica, los proveedores y el empleo asociado a la automoción en la Comunidad Valenciana.
Geely no es una marca menor dentro del coche eléctrico. El grupo chino tiene una presencia internacional muy amplia y controla o participa en marcas como Volvo, Polestar, Zeekr, Lynk & Co o Lotus. Su llegada industrial a España encajaría con su estrategia de reforzar su presencia en los principales mercados europeos, especialmente en un momento en el que los fabricantes chinos buscan producir dentro de la Unión Europea para no depender únicamente de las exportaciones desde China.
España está empezando a consolidarse como uno de los grandes destinos europeos para los fabricantes chinos. Leapmotor fabricará modelos eléctricos en plantas de Stellantis en Madrid y Zaragoza, SAIC estaría valorando Galicia como posible base europea, y ahora Geely aparece vinculada a la factoría de Ford en Valencia.
Si Geely acaba fabricando en Almussafes, sus coches podrían ganar competitividad frente a otros eléctricos importados directamente desde China, ya que la producción europea ayudaría a reducir el impacto de los aranceles y de los costes logísticos.