La clave de este desarrollo es que Hyundai Mobis no quiere crear una solución exclusiva para un solo modelo, sino una plataforma modular que pueda adaptarse a muchos vehículos eléctricos. Esto permite a los fabricantes reducir tiempos de desarrollo, simplificar la producción y evitar tener que diseñar desde cero un sistema de propulsión diferente para cada coche.
El nuevo sistema también mejora en tamaño y rendimiento. Según la compañía, reduce su volumen cerca de un 20% y aumenta la potencia específica aproximadamente un 16%, lo que significa que entrega más potencia por cada kilo de peso. Esta reducción de tamaño puede dejar más espacio para pasajeros, maletero, baterías u otros componentes.
Además, Hyundai Mobis está creando una familia completa de sistemas PE. Ya cuenta con una versión de 250 kW para vehículos eléctricos de altas prestaciones, ahora presenta esta unidad de 160 kW para modelos generalistas, y tiene previsto completar una variante de 120 kW para coches compactos y mercados emergentes.
En definitiva, este sistema de propulsión muestra hacia dónde va la industria del coche eléctrico desde hace tiempo: componentes más modulares, compactos y reutilizables en diferentes modelos.
Para los fabricantes puede significar menores costes y lanzamientos más rápidos, y para los usuarios, coches eléctricos más variados, eficientes y potencialmente más asequibles.